Aprende más de este espacio mientras viajas en metro
La estación de Tirso de Molina fue inaugurada el 26 de diciembre de 1921 bajo el nombre de Progreso, siguiendo la denominación de la plaza en ese momento. Antonio Palacios fue el encargado de diseñar este vestíbulo de acceso empleando una rica variedad de colores. La bóveda está cubierta de azulejos blancos biselados, con frisos de cerámica de Toledo, en reflejo de oro y cobre.
Preside la estación el antiguo escudo de la ciudad. Está realizado en cerámica y con reflejos metálicos, en la misma línea que el resto del espacio.
En Progreso, la escalinata de 4 metros de anchura arranca del lado oeste del jardín […] y está bordeada por una balaustrada de granito pulimentado del Guadarrama, compuesta de sencillos pero recios elementos, en uno de cuyos extremos se alza una de las características farolas anunciadoras del Metro, de fuste de granito y linterna metálica decorada con el escudo de la Villa. Esta escalinata conduce a un gran vestíbulo rectangular de 13 por 5 metros, que alegra clara luz cenital, decorado con polícromo revestimiento de azulejos, en el que un brillante acorde de tonalidades de azul cobalto y amarillo cadmio, proporciona a su conjunto, singularísimo sello de castizo arte popular, muy apropiado al típico barrio al que sirve de ingreso.(Miguel Otamendi, Metropolitano Alfonso XIII: trozo Sol – Atocha. 1921.)
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